Al ser el cristal una de las piezas más delicadas de los vehículos, a menudo han de ser sustituídas, especialmente en el caso de las flotas de autobuses, que se encuentran muy expuestas a las agresiones externas (agresiones metereológicas, vandalismo, etc.).
Pareizo ha modernizado su tecnología para ofrecer la máxima comodidad, calidad y precio al cliente.

Cuando el cristal está roto, la única solución posible es la sustitución de la luna dañada.
En cambio, si el problema que se presenta es el de una grieta o fisura, aplicamos un nuevo sistema.
La reparación consiste en la introducción de una resina ópticamente ajustada al cristal en la rotura. A continuación la resina se seca con la ayuda de una lámpara de rayos ultravioleta y se reparan los daños.